ActualidadArticulo

Obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles. Patologías silentes que ponen en riesgo nuestra salud cardiometabólica

Obesidad y enfermedades crónicas no transmisibles. Patologías silentes que ponen en riesgo nuestra salud cardiometabólica
307views

Carlos Bolivar Lebreault Medina, nutriólogo clínico y obesólogo dietista, ofreció su perspectiva sobre las enfermedades que se adquieren con la obesidad, en el marco del Día del Nutricionista. El especialista se enfocó en dar a entender lo que son las enfermedades crónicas no transmisibles comenzando con una descripción de las tasas de obesidad en República Dominicana, ampliando por qué se presenta el aumento descontrolado de peso y explicando las enfermedades consecuentes a dicha condición, por lo tanto, detalló cuándo es posible que el paciente pueda cambiar su estilo de vida para reducir los efectos del sobrepeso y en qué momento requiere de apoyo médico para superarlo.

Hace unas semanas, nuestras autoridades de salud iniciaron la jornada nacional de hipertensión arterial, la cual dio a conocer datos oficiales muy alarmantes en los cuales se vincula el sobrepeso y la obesidad con enfermedades crónicas no transmisibles (Hipertensión arterial, diabetes etc…). Aproximadamente el 70% de los encuestados padecían de sobrepeso u obesidad, patología crónica descrita por la OMS desde los años 70 que se define como el aumento de la grasa corporal, la cual puede ser perjudicial para la salud.

Esta definición queda un poco corta para el amplio espectro de morbilidad que genera la obesidad. Ya se sabe que es una enfermedad inflamatoria crónica de bajo grado, la cual altera rutas y vías metabólicas que dan al traste con patologías sobreañadidas. La obesidad repercute directamente en la salud cardio-metabólica del paciente, promoviendo un ambiente alto en mediadores químicos de inflamación (interleuquinas), las cuales alteran la señalización de múltiples rutas metabólicas, tal es el caso de la insulina, promoviendo la insulinoresistencia y la posterior aparición de la Diabetes Mellitus tipo 2 vinculada al aumento de tejido adiposo.

Ya se tiene la evidencia de que la obesidad aumenta la capacidad de formación de alteraciones en los vasos sanguíneos, promueve un ambiente intravascular anormal, elevando las partículas lipídicas de LDL (lipoproteína de baja densidad), promoviendo un ambiente proinflamatorio y pro coagulante. Interviene directamente en patologías oncológicas, siendo un factor importante para considerar en el cáncer. Promueve alteraciones en todo el aparato digestivo: reflujo gástrico, alteraciones del vaciamiento del estómago, daño en la microbiota intestinal y la aparición de la hepatopatía metabólica más frecuente hígado graso no alcohólico, la cual puede progresar hasta fibrosis y posteriormente cáncer hepático.

Las enfermedades crónicas no transmisibles son enfermedades multifactoriales, esto quiere decir que intervienen factores que podemos cambiar (modificables) y factores que no podemos cambiar (no modificables). Dentro de los factores que podemos cambiar está nuestro estilo de vida.

Aquí intervienen nuestra forma de alimentarnos (conducta alimentaria) y la actividad física, ambas son esenciales para el control de peso y mitigar la obesidad. El abordaje de este tipo de patologías es totalmente multidisciplinario, no solo el aspecto dietético, sino el abordaje farmacológico y el acompañamiento de salud mental para el paciente obeso con patologías crónicas sobreañadidas.

Se están creando las políticas públicas y de salud que darán los lineamientos para el abordaje multisectorial de este problema, el cual debe de enfocarse en la atención primaria, etiquetado nutricional de los alimentos, creación de parques y lugares de esparcimiento para actividad física, y así garantizar la prevención y la promoción de la salud para mantener un peso adecuado desde una temprana edad y evitar las complicaciones multisistémicas de la obesidad.

Leave a Response

X